La Meditación



LA MEDITACIÓN

Un equipo de psiquiatras liderado por el Hospital General de Massachusetts, que ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según sus conclusiones, publicadas en Psychiatry Research, la práctica de un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Es decir, que algo considerado espiritual, nos transforma físicamente y puede mejorar nuestro bienestar y nuestra salud.
Meditar es experimentar el alivio del desasosiego y de la cháchara constante de la mente para sentir el silencio y la paz interior. Hay muchas maneras de lograr esto que expondré más adelante con las que podremos experimentar para ver cual se adecua a nosotros mismos.
En realidad, "la mente" como entidad no existe. Si observamos, sólo existe una sucesión de pensamientos que es más o menos automática. Estos pensamientos surgen como burbujas salidas de ninguna parte. Algunos nos resultan agradables, otros desagradables y otros neutrales en contenido de sentimiento. A veces suelen desaparecer casi de inmediato, otras veces insisten en perdurar en nuestra conciencia, clamando por nuestra atención o acción, de manera obsesionante o persecutoria. Puesto que el sentimiento sigue al pensamiento, puede hacernos sentir cualquier cosa, desde feliz, satisfecho/a o eufórico/a, a deprimido/a desesperado/a o paranoico/a.
El objetivo principal de la meditación es concentrarte y poco a poco relajar tu mente hasta liberar tu conciencia. Según vayas progresando, notarás que puedes meditar en cualquier sitio y en cualquier momento, logrando la paz interior a pesar de lo que esté pasando a tu alrededor.


PRIMER PASO

PREPÁRATE PARA MEDITAR

-          Busca un lugar tranquilo, sobre todo cuando te estés iniciando en la práctica, después podrás meditar en cualquier lugar.
-          Ponte ropa cómoda.
-          Decide cuanto tiempo vas a meditar. Aquellos que os iniciáis por primera vez a la meditación  con 2 minutos dos veces al día será suficiente. Las personas experimentadas pueden hacerlo 20 min dos veces al día. Es una cuestión de ir avanzando poco a poco.
-          Siéntate en una posición cómoda ya sea en posición de loto tradicional o en una silla, lo importante es que mantengas la espalda recta.
-          Cierra los ojos, al menos mientras seas principiante.  Esto bloqueará cualquier estímulo visual externo y evitará que te distraigas, ya que estarás enfocado en la tranquilidad de tu mente.

MEDITA

Sigue tu respiración. Lo más básico y universal de todas las técnicas de meditación es la respiración. La meditación con respiración es un gran punto con el que empezar tu práctica. Elige un punto sobre tu ombligo y enfócate en ese punto con la mente. Siente cómo crece y se encoge tu abdomen al inhalar y exhalar. No hagas un esfuerzo consciente para cambiar tu patrón de respiración, simplemente respira normalmente.
  • Intenta enfocarte únicamente en tu respiración. No pienses en tu respiración ni la evalúes de alguna manera (como por ejemplo pensar que una respiración fue más corta que la anterior); simplemente intenta saberlo y estar consciente de ella.
  • Algunas imágenes mentales que pueden ayudarte son: imaginar una moneda colocada en el punto sobre tu ombligo, subiendo y bajando con tu respiración; o una boya flotando en el océano, subiendo y bajando al ritmo de tu respiración; o una flor de loto posada sobre tu vientre, abriendo sus pétalos cada vez que tomas aire.
  • No te preocupes si tu mente comienza a divagar, eres todavía principiante y, como en todo, llegar a ser bueno para meditar requiere de práctica. Solo haz un esfuerzo para volver a concentrarte en tu respiración e intenta no pensar en nada más. Elimina todo pensamiento y despeja tu mente.
OTRAS TÉCNICAS MEDITATIVAS

1-      Repite un mantra. La meditación con repetición de un mantra es otra forma común de meditación, que consiste en repetir un mantra (un sonido, palabra o frase) una y otra vez, hasta que cree un silencio en tu mente y te permita entrar a un estado de meditación profunda. El mantra puede ser cualquiera que tú elijas, siempre y cuando sea fácil de recordar.
  • Algunos mantras buenos para comenzar incluyen palabras como uno, paz, calma, tranquilidad, y silencio. Puedes utilizar la palabra "Om", que significa "Yo soy" en sánscrito, o la frase "Sat, Chit, Ananda", que significa "Existencia, Conciencia, Gozo".
  • En sánscrito, la palabra mantra significa "instrumento de la mente". El mantra es un instrumento que crea vibraciones en la mente, permitiéndote desconectarte de tus pensamientos y entrar en un estado profundo de conciencia.
  • Al meditar repite una y otra vez el mantra en silencio, dejando que la palabra o frase susurre en tu mente. No te preocupes si tu mente divaga, simplemente retoma la concentración y vuelve a repetir la palabra.
  • A medida que entres a un grado de conciencia más profundo, repetir el mantra podría dejar de ser necesario.

2-       Concéntrate en un objeto visual simple. De modo similar al mantra, puedes utilizar un objeto visual simple para llenar tu mente y poder alcanzar un nivel de conciencia más profundo. Esta es una forma de meditación con los ojos abiertos que mucha gente considera más sencilla cuando encuentran algo en lo que enfocar la mirada.
  • El objeto visual puede ser el que desees, incluso a muchas personas les agrada mirar la llama de una vela. Otros posibles objetos son los cristales, las flores, y las imágenes o estatuas de divinidades, como Buddha.
  • Coloca el objeto a la altura de los ojos, de modo que no tengas que esforzar el cuello y la cabeza para verlo. Mira solo el objeto hasta que tu visión periférica comience a atenuarse y el objeto absorba tu visión.
  • Una vez que estés totalmente concentrado en el objeto, sin otro estímulo que llegue a tu cerebro, deberás sentir una sensación de profunda serenidad.

3-       Practica la visualización. Esta es otra conocida técnica de meditación, que consiste en crear un lugar tranquilo en tu mente y explorarlo, hasta llegar a un estado de completa calma. Puede ser cualquier lugar que te agrade; sin embargo, no tiene que ser totalmente real, puede ser único y personalizado.
  • El lugar que visualices puede ser cálido, una playa de arena fina, una pradera llena de flores, un bosque tranquilo, o incluso una habitación cómoda con una chimenea. Deja que el lugar que elijas sea tu santuario.
  • Una vez que hayas entrado a tu santuario, explóralo. No es necesario que "crees" tu entorno, ya está ahí. Permite que se presente en tu mente.
  • Da a tu visualización sonidos y aromas de tu entorno; siente la refrescante brisa en tu rostro, o el calor de las llamas calentando tu cuerpo. Disfruta del espacio todo el tiempo que desees, permitiendo que se expanda naturalmente y que se torne más real. Cuando estés listo para concluir, respira profundamente unas cuantas veces y abre los ojos.
  • Recuerda que puedes volver al mismo lugar la siguiente vez que medites con visualizaciones, o simplemente puedes crear un nuevo lugar. Cualquier espacio que crees será único para ti y será un reflejo de tu personalidad.